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RECOMENDACIONES

EXPLORACIÓN

El cesto del tesoro

El Cesto del Tesoro es una actividad que hacemos para fomentar el juego y el aprendizaje de los bebés, desde que han empezado a sujetarse boca abajo. Desde esta posición pueden ser capaces de explorar los objetos si el cesto es bajito; aunque su posición más cómoda para explorarlas será cuando empiecen a mantenerse sentados. En este momento el bebé puede ver las cosas desde otra perspectiva y crece su curiosidad por el entorno, es una actividad de manipulación que lleva a la exploración, descubrimiento y atención a los objetos.

Consiste en un cesto de mimbre u otro material natural donde introducimos objetos. Generalmente no deben ser juguetes de bebé sino objetos diversos que podemos encontrar en casa o recuperados de la naturaleza. También se puede utilizar una caja con ranura u orificio para que el niño introduzca una mano sin ver lo que hay en el interior o una bolsa o costalito opaco. Siempre se inicia con una canasta para que ellos puedan ver.

Al presentar el cesto, los niños realizan innumerables acciones y permanecen concentrados e interesados por los objetos. Suelen mirarlos, tomarlos, tocarlos, llevárselos a la boca, agitarlos, hacerlos sonar; tomarlos y soltarlos; elegir lo que les gusta y dejar de lado lo que no les gusta. Con todas estas acciones los bebés van descubriendo las características y propiedades de los objetos del mundo, tales como peso, tamaño, forma, textura, sonido, sabor y olor. Al principio tomarán los objetos cercanos y los explorará, con el tiempo elegirán los que más le interesan por sus cualidades.

Los bebés aprenden por sí mismos promoviendo su autonomía; el adulto les da seguridad y confianza sólo con su presencia y atención a lo que sucede en el momento de la actividad. Se estimula la curiosidad y la capacidad de asombro.

Favorece la concentración y la coordinación ojo-mano. En el Cesto del Tesoro no existe el fracaso, porque los objetos no presentan una finalidad concreta, no son objetos didácticos.

Además de ser el cesto de los tesoros una actividad de gran riqueza para los bebés también lo es para los papás, ya que es un instrumento de observación directa de los niños, lo que les permite:

  • Conocer mejor a su bebé
  • Establecer una relación cálida y cariñosa con los niños, manteniendo una cierta distancia
  • Observan la evolución de su juego y movimientos
  • Existe interacción verbal
  • Fortalece el vínculo emocional

¿Qué necesito?

Se requiere de un espacio cómodo y seguro, preferentemente contar con una alfombra y almohadones para apoyo, por si los bebés se caen para atrás. El cesto debe tener aproximadamente unos 35 centímetros de diámetro y alrededor de 8-10 de altura. Debe ser sólido, plano, estable y que no tenga asas. El niño debe poder apoyarse en él sin que vuelque. Los objetos se colocan hasta el borde para que el bebé tenga un campo amplio en el que pueda separar y elegir lo que más le atraiga.

Los objetos deben ser seleccionados previamente. Deben ser objetos que no representen riesgo para el bebé al manipularlos.

¿Cómo son los objetos?

Se sugiere que los objetos sean hechos de materiales naturales aunque podemos utilizar objetos de plástico o metal, siempre que no signifiquen un riesgo para el bebé. También podemos utilizar aquellos que formen parte de la naturaleza. Es importante que los objetos puedan lavarse y secarse siempre que se utilicen. Si son elementos naturales como un limón, después deberemos desecharlos (o consumirlos nosotros), pero nunca dejarlos para la siguiente sesión de juego.

Aquí es muy importante la creatividad, exploren su casa, su jardín, el parque, tengan por seguro que encontrarán objetos que serán atractivos para su bebé. Se sugiere cambiar todos los días los objetos del cesto. Si el bebé encuentra los mismos objetos perderá el interés en ellos, es por ello que conviene renovarlos.

Deberemos observar con atención la seguridad de cada uno de los objetos teniendo en cuenta las siguientes pautas:

  • Que no tengan bordes afilados.
  • Que sean lo suficientemente grandes para que no se los puedan tragar.
  • Que no tengan piezas pequeñas que puedan desprenderse al golpearlos o chuparlos.

Ante cualquier duda que tengamos con la seguridad de algún objeto vale la pena que no lo incluyamos. Y sobre todo, NUNCA DEBEMOS DEJARLES SOLOS CON LA CESTA DE TESOROS, siempre debemos acompañarles y observarles con atención.

Como sugerencias de objetos podemos enlistar los siguientes (pero no se limiten):

  • Cucharas de madera
  • Botes
  • Esponjas
  • Telas
  • Cascabeles
  • Platos o moldes e gelatina
  • Portavasos
  • Rodillo pequeño
  • Pinzas de ropa
  • Batidor de huevo
  • Muñeca de trapo
  • Frutas y verduras
  • Listones
  • Plumas de ave
  • Cepillo
  • Aros de madera
  • Castañuelas
  • Cubos y dados grandes
  • Maracas
  • Trenzas de estambre
  • Espejo
  • Vaso de plástico

Se sugiere utilizar objetos por su clasificación, por ejemplo: objetos duros, blandos, comestibles, ásperos, suaves para que vayan cambiando las experiencias táctiles a trabajar con los bebés. Más adelante podemos combinarlos.

El rol del adulto

El papel del adulto es exclusivamente sentarse cerca del bebé a una distancia óptima, ofrece seguridad con su presencia. Debe estar atento, observar, estar a disposición del niño, responder a sus miradas y búsquedas; pero NO interviene de manera activa, en el sentido de estimular sus acciones o llamar su atención hacia algún objeto. Una mirada o una sonrisa bastan para iniciar el contacto mutuo.

Es importante observar cuáles son las preferencias, proceso de aprendizaje de cada uno, actividades y actitudes de los niños para valorar la renovación del material.

¿Cuánto dura esta actividad?

El tiempo de la actividad se determinará de acuerdo al interés, motivación y tolerancia de los niños.

Recomendación

Descubre, juega, interactúa, entusiásmate y diviértete con tu bebé, no todos los días son iguales. Te sorprenderá ver que lo que hoy le gusta a tu bebé mañana ya no es de su interés y lo que hoy no toca mañana será su objeto preferido.